lunes, 26 de diciembre de 2016

Osvaldo Bossi


Los poemas de amor que el coyote le escribió al correcaminos



Esta historia comenzó
hace mucho tiempo.
He perdido
la cuenta de los años,
y el Correcaminos
sigue delante de mí,
lejos de mí...
Sólo lo veo un instante
y esa pequeña ráfaga me basta
para alimentar el deseo
- la desaparición del deseo.

*

Antes
yo era un cachorro de Coyote.
No sabía bien
por qué sucedían las cosas.
Pensaba en su bello pulmón
y esa sola verdad
hería mi sangre
y me atormentaba.
Ahora no puedo seguir
al margen de Sigmnund Freud
y ciertas palabras que me queman.

*

El galpón que ves allí
estaba saturado de explosivos
y trampas
marca ACME
para aniquilarlo.
Mi urgencia por tomar
el bocado prohibido
suscitó la idea del crimen
¿o fue al revés?

*

Sueño mucho con el Correcaminos
y en las mañanas
es el pi-pip del despertador
el que me recuerda.
Con los ojos hinchados
y el cuerpo estremecido
por la caída
interminable en el abismo
recupero mi nombre de Cazador.

*

Sólo pido que me dé
la oportunidad de que le hable.
Que me deje explicarle
la fuerza de este amor.
Un instante tan sólo para mí.
Y que al decir pi-pip
sienta que no es una burla.

*

Mañana cumpliré
muchos años.
Mi único deseo es despertar
y ser el correcaminos.
Quiero mirarme
como él me ve.

*

Podría haber buscado 
el consuelo de las palabras.
Su punto de partida
hacia el mundo, su zona
cargada de poder y revelación.
Pero no, preferí ser
una horda viviente, una pesadilla
en la vida de mi amigo
-de mi amigo...
Una bomba de tiempo
instalada en mi corazón.

*

Fui demasiado lejos esta vez.
La bomba estalló
y pasé un mes corrido
con la inevitables
periódicas visitas,
recuperándome de mi ineptitud
y de las heridas.
Hasta que me quiten el yeso
falta todavía un largo mes.

*

Mi amigo, el Pablo
me llamó por teléfono.
Ya sabe algo
de mi oscura obsesión
y me desaprueba.
Me trajo un álbum
de bellas coyotas desnudas
que yo miré por cortesía,
fingiendo atención.
El se quedó más tranquilo
y yo jugué a ocultar
esta extraña fascinación
y caída
por lo imposible.

*

Ahora las cosas han cambiado.
Gozo de popularidad entre la gente.
Me entero que se ríen
a más no poder
de mis intentos
por alcanzar la cima del amor.
Mientras tanto
preparo una trampa que no fallará!

*

Correcaminos:
si lees estos poemas
que hablan por mí,
préstame tu pañuelo
por un ratito.

*

Me he preparado una buena sopa
porque ha llegado el invierno 
y tengo frío.
La cuchara me pesa
y en mis labios, la misma
antigua palabra de amor
se desmorona.
Mañana será otro día.

*

A veces
creo que mi amigo
no quiere abandonar
el camino de este amor.


Osvaldo Bossi





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